Los bloggers llorones

nano
Una de las cosas que más me repatea es entrar en blogs cuyos autores justifican una y otra vez la falta de actualizaciones en su blog.

Me explico.

No me digas que no tienes tiempo. Mucho mejor! eso significa que te lo estás pasando de puta madre y que no tienes necesidad alguna de contarnos dia a dia los nuevos gadgets que Apple o similares sacan al mercado.

Siempre lo he dicho: si no tienes tiempo ni para dormir…¿para qué puñetas quieres un blog?
Y desde luego, si pretendes seguir escribiendo cada vez que te ocurra algo, se te pase algo por la cabeza, o te compres algo….luego no te quejes!!

Lo sé. La cuestión es quejarse. Mírenme a mi, si no.

Meses y meses después de actualizar forzosamente un blog, uno se encuentra, a modo de último grito vital, un post en el que definitivamente pone punto y final a la vida del blog (o al menos eso dice).

…esto ya no es lo que era…
…la gente es muy cruel…
…no tengo tiempo…” (otra vez)
…he vuelto a ser feliz y nada me inspira para escribir algo interesante…

Las razones pueden ser miles, válidas o no. El caso es que ese último post queda para la posteridad con una ristra de comentarios pidiendo de rodillas que no lo dejes, que “..yo te leía” (estos suelen ser de gente de la que nunca habias oido hablar), y un largo etc…

Y digo yo…
Si lo que quieres es dejar un blog y lo tienes tan claro, coño! dale al boton rojo y que se vaya todo a hacer puñetas. Oye! y te ahorras tener que dar diez millones de explicaciones.
En todo caso, siempre puedes enviar unos e-mails a tus contactos más habituales para explicarles la situación. Quizás son los que realmente quieran saber por qué lo dejas.

Vamos….digo yo…

Cambio de rumbo (o no demasiado)

the queen
Ahora que está tan de moda cambiar (digo yo), voy a cambiar también mi discurso mediante la ampliación en la cuestión temática.

Vamos, que no sólo voy a hablar del tema blogeril (o borreguil, as you prefer), sino que sacaré a colación temas relacionados con mi profesión (currito del desarrollo y diseño web), mi entorno (que es pequeño, por otro lado) y esas cosas para las que sirven los blogs: opinar, opinar y opinar.

Hay veces que uno necesita hacerse pequeñito, asi que…

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